Se desconocen las causas de la mayoría de los tumores cerebrales y de la espina dorsal, pero se conocen algunos factores de riesgo para los tumores cerebrales malignos:
Los tumores cerebrales NO son contagiosos.
Las personas con un tumor cerebral o en la espina dorsal tienen distintos síntomas dependiendo de dónde se aloja el tumor. A veces, cuando un tumor crece lentamente, los síntomas se desarrollan gradualmente y apenas son perceptibles. Los síntomas pueden ser similares a los de otras enfermedades.
Su médico de cabecera le reservará las primeras pruebas para evaluar sus síntomas. Seguramente le enviará a un neurólogo, que realizará más pruebas y le aconsejará acerca de las opciones de tratamiento.
Puede que sea necesario realizarle una tomografía computerizada o TAC, o una resonancia magnética.
Si su doctor le recomienda otras pruebas, pídale que se las explique. Entender qué va a pasar le ayudará a sentirse más tranquilo/a antes de la prueba.
Los tumores en el cerebro o la espina dorsal se suelen tratar con cirugía, radioterapia, quimioterapia o terapia de esteroides. Estos tratamientos se realizan por separado o combinados.
El objetivo del tratamiento es extraer el tumor o ralentizar su crecimiento y/o aliviar los síntomas reduciendo el tumor y cualquier hinchazón circundante.
También hay muchos tipos de tratamientos nuevos y experimentales (o modificaciones de tratamientos existentes) que a veces se usan para tratar a personas con tumores. Estos tratamientos, como la terapia génica, no se explican en detalle en este sitio web.