Los cánceres de colon o recto (cánceres colorrectales) son tipos de cáncer de intestino grueso. El intestino grueso forma parte del sistema digestivo. Sus dos funciones principales son terminar de digerir la comida absorbiendo agua y nutrientes, y deshacerse de los residuos restantes.
El cáncer de intestino puede comenzar de dos maneras. Puede crecer en los tejidos que recubren el interior del intestino o en una pequeña zona elevada con forma de hongo, llamada pólipo. La mayoría de los pólipos son inofensivos pero algunos pueden convertirse en cancerosos (malignos).
El cáncer de intestino es el segundo cáncer más común entre los habitantes de NSW con cerca de 6.000 casos diagnosticados cada año. Aunque afecta principalmente a los mayores de 50 años, puede aparecer a cualquier edad.
Las pruebas para diagnosticar el cáncer de intestino son
Averiguar cuánto se ha extendido el cáncer se llama clasificación por etapas. Así su médico puede decir cuál es el mejor tratamiento para usted.
Los médicos pueden estimar la etapa o estado de su cáncer; si se extrae tejido (biopsia), su médico podrá darle una estimación más precisa.
Los médicos suelen usar un sistema de clasificación internacional llamado TNM:
Si se somete a cirugía para el cáncer de colon, se quedará con una cicatriz que suele ir del ombligo a la zona púbica. Puede que necesite una colostomía permanente o temporal dependiendo del tipo de cirugía.
Hay tres tipos principales de cirugía para el cáncer en el recto o ano.
No tiene que seguir una dieta estricta tras la cirugía intestinal, pero los cambios en su intestino causados por la cirugía pueden hacer que los movimientos del intestino sean más gaseosos o suaves. Las pastillas de carbón y el yogur pueden ayudarle a reducir los gases. Algunos alimentos pueden causar irritación o bloqueos en su intestino. Algunos ejemplos son los alimentos ricos en fibra como las naranjas, las fresas y las manzanas; las verduras crudas como la col, las lechugas y el apio; algunas verduras cocinadas como las espinacas, las judías verdes y el maíz; las palomitas, los frutos secos, el coco, los alimentos muy sazonados, los tomates y los alimentos con semillas o pepitas. Beber al menos de seis a ocho vasos al día le ayudará a aliviar el estreñimiento que padezca. La fruta o el zumo de ciruela también pueden ayudar.