Cancer Council

Terapias complementarias

Un estudio australiano de 2008 indica que el 65% de los pacientes de cáncer utilizan algún tipo de terapia complementaria.

Hay muchas razones por las que la gente utiliza terapias complementarias si se les ha diagnosticado un cáncer. Estas pueden ser:

  • crear un estilo de vida más saludable
  • reducir la toxicidad de las terapias convencionales
  • sentirse con fuerzas y hacer algo positivo
  • mitigar los efectos secundarios del tratamiento del cáncer
  • reforzar el sistema inmunológico
  • fortalecer el cuerpo para que pueda afrontar los tratamientos convencionales
  • reducir la necesidad de tratamientos convencionales invasivos, dolorosos o caros
  • superar los retos físicos y emocionales que puedan afectar a la autoestima
  • adaptarse a los cambios en el deseo sexual, la función sexual y las relaciones íntimas
  • mejorar la calidad de vida
  • promover el bienestar y la tranquilidad
  • ayudar a los cuidados paliativos.

El Cancer Council apoya las terapias que han demostrado ser seguras y efectivas en estudios clínicos. No todas las terapias son clínicamente eficaces, pero las pruebas personales sugieren que son beneficiosas.

En las pruebas clínicas, las siguientes terapias han demostrado ser beneficiosas:

  • asesoramiento, meditación, relajación, grupos de apoyo (ayudan a reducir el estrés y a mejorar la autoestima)
  • terapia artística y musical (ayudan a relajarse, a reducir el dolor y a expresar los sentimientos)
  • prácticas espirituales (reducen el estrés y mejoran la capacidad de afrontar los cambios)
  • masajes (reducen el dolor, la fatiga el insomnio, la ansiedad, la depresión y las náuseas)
  • aromaterapia (mejora el sueño y ayuda a relajarse)
  • reflexología (reduce la ansiedad)
  • acupuntura (reduce las náuseas, los vómitos, la fatiga y el dolor)
  • yoga y actividad física (reduce la ansiedad, la depresión, la fatiga, el insomnio y la atrofia muscular)
  • tai chi (alivia el dolor, mejora la flexibilidad y la fuerza, y reduce el estrés)
  • chi kung (mejora la calidad de vida, reduce la fatiga, el dolor y los efectos secundarios del tratamiento, y mejora el estado de ánimo)
  • nutrición adecuada (ayuda a que las heridas y los tejidos dañados se curen mejor, y refuerza el sistema inmunitario del cuerpo)
  • plantas medicinales (alivian las molestias digestivas, mejoran el apetito e incrementan la resistencia a infecciones)

Si está considerando usar terapias complementarias, es muy importante que hable de este tema con sus proveedores de salud primaria (es decir, médico de cabecera, enfermeros, especialistas) para que puedan controlar por completo su tratamiento de cáncer. Mantenga a sus médicos y enfermeros informados, pidiendo al encargado de su terapia complementaria que les escriba una carta con información acerca de sus tratamientos.

Para más información pulse aquí para descargar el documento preciso del departamento de cáncer (PDF)