El tratamiento del cáncer, sus efectos secundarios, las cicatrices de la cirugía y los cambios en el peso corporal pueden afectar a la forma en que se siente consigo mismo. Las siguientes estrategias pueden ser beneficiosas:
La sexualidad trata sobre quién es, cómo se siente consigo mismo, cómo se expresa sexualmente y cuáles son sus sentimientos sexuales por otras personas. La sexualidad varía en cada persona y se ve influida por muchos factores, como la religión, la cultura, la edad o el contexto.
Asimismo, la sexualidad se expresa en gran medida por la ropa que lleva, la forma en que se mueve, la forma en que se arregla… Todos somos seres sexuales, y tener cáncer no cambiará eso, tengamos o no pareja.
La intimidad significa estar cerca física y emocionalmente de otra persona, e implica querer y ser querido. Se expresa de diferentes maneras: hablar de temas personales, compartir experiencias importantes, o mediante las muestras de afecto físico.
El cáncer afecta a la sexualidad y a la intimidad tanto física como emocionalmente. Afrontar pronto estos cambios le ayudará a usted y a su pareja a adaptarse más fácilmente. Hable con su médico de cabecera o trabajador social para que le asesore si tiene problemas concretos.